Bloom es un proyecto de investigación visual que explora la relación cambiante entre cuerpo, naturaleza y artificio en un contexto de transformación ecológica.
A través de la fotografía, la performance y unas máscaras escultóricas creadas por la artista Aloma Lafontana, el trabajo construye un imaginario híbrido donde los cuerpos y los paisajes se vuelven espacios de mutación, vulnerabilidad y resistencia. Las máscaras funcionan como umbrales: entre lo humano y lo no humano, entre lo orgánico y lo artificial.
El proyecto se estructura en tres capítulos —Sylvestris, Asphyxia y Spectra— que corresponden a tres estados de transformación y trazan los límites inestables entre lo orgánico, lo artificial y lo posnatural.